Una vez más, el sector hostelero de Tenerife volverá a alzar la voz en señal de protesta por las restricciones impuestas por el Gobierno de Canarias

Después de un año aciago para el sector de la hostelería, el Gobierno de Canarias continúa asfixiando un sector al que ya le quedan pocas vías de escape ante la inminente crisis económica. Si ya desde los inicios de la pandemia tuvieron que cerrar definitivamente y perder cuánto ingreso percibieran, lo cierto es que conforme iba pasando el tiempo las distintas restricciones terminaron ahogando el sector de la hostelería de tal manera, que han hecho inviable el continuar con su labor para muchos empresarios.

Tanto es así, que además se han visto sometidos al yugo abrir o cerrar conforme el Gobierno Regional iba decidiendo, lo cuál ha supuesto importantes pérdidas no sólo de reservas, sino también de mercancias.

Es por ello que este próximo Jueves, a partir de las 7 de la mañana, la plataforma Hostelería Unida de Tenerife ha convocado una caravana de protesta por la situación actual de la restauración para la cuál solicitan tu apoyo. Debemos pensar que no se trata solamente de los restaurantes, sino de muchas otras empresas que forman parte de la cadena de distribución y que necesitan que todo vuelva a su cauce para seguir subsistiendo.

Aunque las terrazas han sido un parche para las ya muy mermadas economías de los distintos negocios, para otros no ha existido esta solución, pues no ha habido posibilidad de colocar mesas y sillas en el exterior de los negocios.

Aunque los Ayuntamientos siguen sin ser escuchados por el Gobierno de Canarias, en muchos casos, han sabido del lado del que colocarse

Desde que el Gobierno de Canarias hubiera colocado la Espada de Damocles sobre el sector hostelero, los distintos Ayuntamientos – bajo recomendación de los empresarios – comenzaron a abrir la mano con respecto a la instalación de terrazas improvisadas que les permitiera continuar abiertos. Esto no ha sido una solución, pero sí ha permitido, al menos, continuar con el negocio abierto e ingresar, al menos, algo de dinero.

Este próximo Jueves, a partir de las 7 de la mañana, la plataforma Hostelería Unida de Tenerife ha convocado una caravana de protesta por la situación actual de la restauración para la cuál solicitan tu apoyo

Ahora bien, todo conlleva un riesgo. Seguro que has visitado los distintos municipios tinerfeños y habrás visto como hay negocios que cuentan con terraza en lugares dónde antes no existía. En una gran mayoría de casos, estas terrazas se encuentran sin licencia municipal – aunque sí con permiso temporal en base a la situación – y por tanto, si ocurriera algún tipo de accidente en ella, debería ser el propio Ayuntamiento el que se hiciera cargo de los perjuicios que pudieran ocurrir. Es decir, que el seguro de responsabilidad civil del local en cuestión, difícilmente cubriría unos daños ocasionados en un lugar que no es propio del mismo local.

Sin embargo, poco ha importado a las autoridades locales que se han echado «la manta a la cabeza» y han dado la cara por sus empresas, asumiendo lo que pueda conllevar hacerlo, sin duda, un gesto que les honra.

Los Ertes, un problema más grave de lo que pudiera parecer

En un principio, desde el ejecutivo central se dijo que una vez se rescatara a un empleado de un ERTE, no se podría volver a acoger a él. Sin embargo, según parece, han tenido que ser un poco más flexibles en este aspecto pues las normas de los gobiernos regionales han creado auténticos desbarajustes en este sentido. Es inviable sostener un negocio si cada quince días me dices si puedo abrir o no, y además, tengo que mantener empleados tanto si mi negocio está operativo como si no lo está. No tiene lógica, ¿verdad?

Pues aún así, a los empresarios les está costando horrores organizarse en ese sentido, y a las asesorías aún más, con cambios casi semanales en unas normativas ya de por sí bastante complicadas de manejar.

De hecho, a partir de Mayo termina el estado de alarma, y se supone que en Junio se terminarán los ERTES. Esto supone que miles de empleados tendrán que volver a sus puestos de trabajo en unas circunstancias en las cuales, seguramente el negocio no pueda generar sus sueldos, y sin embargo, dicho negocio está en la obligación de no poder hacer recortes de personal (al menos no a los recuperados de los ERTES) en, al menos, seis meses.

¿Cuántos negocios van a terminar cerrando por esta situación? Se prevée que sean muchos los que no puedan sobrellevar estos gastos, y además de cerrar, se vean con una deuda a título personal importante.

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